Enero
Puede hacer un tiempo duro y frío, pero al menos lo mejor está por llegar. Aunque, aparentemente, el jardín está tranquilo, bajo la superficie bulle la vida. Sin embargo, la jardinería en enero suena a locura o, como mucho, a heladas. Lo cierto es que le sentaría bien, pero no hay mucho que pueda hacer. En principio, debe limitarse a sentarse y disfrutar del paisaje invernal por la ventana. Aunque si aún le pica el gusanillo, puede echarle un ojo a las macetas. De todas formas, siempre hay algo que hacer en el jardín. Puede que incluso salve algún arbusto o ayude a los pájaros y a los peces a sobrevivir al invierno.
Cubra las plantas delicadas
Si las heladas son fuertes, normalmente van seguidas de mucho sol. En los fríos meses de enero y febrero, muchas plantas se mueren debido a la falta de agua como resultado de una acusada evaporación. Pero, por suerte, tiene un árbol de Navidad. Afuera con él. Retire la decoración y sierre las ramas. Colóquelas sobre los rododendros y las rosas. Las ramas evitan la evaporación y sirven de protección frente a la peor cara del sol.
Macetas con escarcha
Las plantas de las macetas necesitan una protección aún mayor. Si el tiesto está helado por la parte inferior, existe un riesgo elevado de que la planta muera y de que la maceta se rompa al dilatarse la tierra congelada. Por ello, es mejor retirar las plantas de los tiestos y los maceteros y cubrir las raíces con tierra, preferiblemente en un invernadero o en algún rincón protegido. A continuación, cubra la tierra con hojas, paja o esquejes. Otra posibilidad es envolver el macetero con lana de vidrio, con una capa gruesa de papel de periódico o cualquier otro tipo de aislante.
Cuidado con las patas de los perros
La Nochevieja puede resultar dura. La leche o el agua con un poco de sal es un buen remedio para el día siguiente, en el caso de los seres humanos. Sin embargo, la sal no es beneficiosa para las plantas ni para las patas de los perros o los gatos. En su lugar, utilice ceniza o arena si el suelo está cubierto de hielo. Recuerde que la jardinería también es buena para la resaca. Solo se trata de olvidarse de ella en el jardín.
Ruibarbo en el invernadero
Si la tierra lo permite, arranque un macizo de ruibarbos y trasládelo al invernadero. Empiece a regarlo en febrero. Si desea que salgan brotes pronto, arranque un par de bulbos que florezcan en primavera y deles calor de forma gradual. En el invernadero, la vid se debe podar de forma que quede únicamente la tercera parte de los brotes nuevos.
Hora de plantar las begonias
El verano se puede simular en el alféizar de la ventana. Puede plantar begonias desde principios de enero en un recipiente colocado en el alféizar de una ventana cálida. Presione las semillas ligeramente hasta que queden ligeramente entre la tierra, pero sin taparlas del todo. Cúbralas con un plástico para mantener la humedad. Espere hasta febrero para plantar otras flores de verano. Si la siembra se hace demasiado pronto, se corre el riesgo de que las plantas crezcan decoloradas y con un aspecto descuidado, a menos que estén muy iluminadas.
Pimientos en flor
Las ramas de los arbustos que florecen en primavera, como el membrillero japonés, el grosellero de flor, el árbol de rábano picante, la bola de nieve de invierno, etc., se pueden colocar en un florero. Llénelo bien de agua. Manténgalas frescas hasta que salgan las primeras yemas y trasládelas a una habitación cálida de forma gradual. Vaporícelas con agua de vez en cuando.
Riéguelas por todas partes
Si tiene una Amarilis que ya ha terminado la floración, siga regándola. Reduzca el riego gradualmente hasta que la planta se haya marchitado completamente. Plante el bulbo en el jardín en primavera y vuelva a sacarlo en septiembre.
Árboles que pierden savia
El abedul, el nogal, la vid, el sicómoro y los ciruelos se preparan para la primavera, por lo que este tipo de plantas ya no se deben podar. En su lugar, espere a que vuelvan a tener hojas.
Invernadero vivo y con mucha luz
Puede que su invernadero tenga un aspecto un poco triste. Pruebe a encender velas o a colocar tiras de bombillas de colores en el invernadero. Queda muy bonito y da vida a los oscuros meses de invierno. Tenga en cuenta también que la nieve, especialmente si está medio derretida y fangosa, puede romper los paneles de cristal.



